La controversia empezó en 1998, cuando la empresa Sunrise Family Video puso a la venta una versión de Titanic en la que ellos mismos habían eliminado las escenas donde Kate Winslett aparecía desnuda.
Alex forma parte de un equipo especializado en limpiar escenas de crímenes, cuya rutina cambia drásticamente al encontrar un maletín con dos millones de dólares pertenecientes a un peligroso jefe ...